Saber los aspectos esenciales de las acciones y el mercado de valores te permite analizar las complejidades de las finanzas que afectan tus metas.
Datos breves de interés
Muchos han escuchado sobre las acciones y el mercado de valores; e inclusive aún más personas tienen inversiones en acciones a través de los ahorros para el retiro. ¿Pero cómo entender mejor las bases fundamentales de las finanzas para tomar mejores decisiones para ti y tus metas financieras? A continuación algunos conceptos básicos.
Una acción es una parte de una compañía. Las empresas emiten, o venden, acciones para generar dinero; los inversionistas compran y venden acciones mayormente porque esperan obtener ganancias en el valor de la acción.
- La compañía Z quiere construir una nueva fábrica. → Para recaudar dinero, la compañía Z vende 1000 acciones. → Tú compras 100 de esas acciones. → Ahora eres dueño de 100 acciones de las 1000 (10%) de la compañía Z. Esa titularidad que tienes se la conoce como “equity”; si la compañía crece y se vuelve más valiosa, esas acciones te pueden beneficiar a ti.
El tipo de acción determina un par de cosas: si puedes votar en las reuniones de accionistas, recibir dividendos y que te devuelvan el dinero en caso de que la empresa fracase.
- Las acciones ordinarias representan la mayor parte de las acciones compradas y vendidas. Una única acción ordinaria equivale a un solo voto en una reunión anual y, en general, el derecho a recibir dividendos, si es que te pagan. Si la compañía fracasa, es improbable que te paguen.
- Las acciones preferentes no otorgan derechos de voto pero sí dividendos garantizados para siempre. Si la compañía fracasa, es posible que sigas recibiendo pagos.
También quizá hayas escuchado hablar de las acciones como:
- Clase A, B o C, lo cual indica los derechos de voto o el control de titularidad
- “Blue chip”, que se refiere a acciones en compañías conocidas y relativamente estables
- De capitalización grande, mediana o pequeña, lo que indica el tamaño de la empresa
- Acciones de Estados Unidos versus acciones internacionales
Muchos estadounidenses ya tienen acciones, aunque no lo sepan. Han hecho compras de acciones de forma indirecta, cuando ahorran en cuentas de retiro, que generalmente se invierten, en parte, en acciones. Puedes comprar acciones:
- A través de tu cuenta de retiro en transacciones hechas por el administrador de inversiones
- Directamente desde una compañía, que generalmente queda reservada a empleados y accionistas existentes
- Reinvirtiendo dividendos, que usualmente es para titulares de acciones existentes
- A través de un profesional financiero que hace la investigación en representación tuya y puede cobrar por ello
Algunos mercados de valores son famosos (y se los conoce también como “exchanges”), por ejemplo, el New York Stock Exchange y el NASDAQ. Pero los centros económicos alrededor del mundo tienen mercados de valores, que simplemente son lugares centralizados en los que compradores y vendedores de acciones de una compañía intercambian sus participaciones.
¿Qué NO es el mercado de valores? Probablemente el índice vinculado a acciones más conocido, el “Dow Jones Industrial Average”. Es un índice o una porción que representa un mercado más amplio.
Pensemos en un índice como si fuese un punto de referencia. ¿Qué tan bien le fue a este grupo de compañías hoy comparado con ayer? Si el Dow o cualquier otro índice sube en el mes, ello significa que el precio promedio de las acciones de esas compañías en ese promedio también sube.
Día a día, el precio de los valores (tanto acciones como bonos) fluctúa con base en la oferta y demanda de compradores y vendedores. Cuando ves que el mercado o algún índice bursátil ha tenido un día positivo, ello significa que hubo más compradores que vendedores.
Oferta y demanda: la demanda responde a una cantidad de aspectos, incluyendo el bienestar (o falta de este) de una compañía. El precio de una acción tampoco es estático; cambia todo el tiempo dependiendo de algunas cosas, inclusive de qué tan bien le está yendo a una compañía o del valor o popularidad de una acción, por ejemplo.
A veces las noticias del día pueden ser buenas o malas y los mercados reaccionan o no. Ello se debe a que los profesionales que administran fondos e índices bursátiles en estos mercados pasan el día entero, todos los días, evaluando la situación de las compañías, los sectores y otros similares. No reaccionan solo ante las noticias de un día, sino que rastrean y analizan los datos durante extensos períodos, no solo días y semanas, sino durante meses y años.
Muchos dirán: Nada. En cambio, focalízate en el largo plazo, especialmente en la jubilación. Moverse rápido y a diario (entrar y salir) de los planes de ahorro e inversiones puede alterar tus metas financieras; no es tomarle el tiempo al mercado, es darle tiempo al mercado. Con el paso del tiempo, los vaivenes del mercado se van acomodando. Por eso estar tranquilo, incluso en mercados así, puede tener un impacto real.