¡Felicitaciones! La llegada de un bebé es emocionante. ¿Qué aspectos esenciales de la planificación financiera ocuparán el tope de tu lista?
Conclusiones rápidas
Cada año en los Estados Unidos más de tres millones de personas dan la bienvenida a un/a niño/a por nacimiento o adopción.
Piensa en los costos por cuidados de salud durante el embarazo y el ingreso hospitalario para el nacimiento: un promedio de casi $19,000
Es mucho en qué pensar, pero, por fortuna, no tienes que descifrar todos tus planes financieros para un bebé al mismo tiempo. Hay algunos pasos bien pensados que puedes dar hoy, y a lo largo de los años, para encargarte de los deberes del dinero antes de la llegada del bebé y a medida que va creciendo.
Es posible que tengas algunos gastos nuevos y únicos, como la compra de un coche para bebés y un asiento de seguridad para el auto, que se espera hacer con la llegada un menor. También puede haber ajustes mayores en el presupuesto para incluir otros gastos, como cuidados infantiles, para mencionar tan solo uno. Cualquiera sea el caso, en tanto planificas las finanzas de tener un bebé, tómate algo de tiempo para replantear tu presupuesto de manera realista. Ten en cuenta la siguiente información:
- Una transferencia mensual automática para tus ahorros e ir elaborando el presupuesto que vas a necesitar para gastos únicos, como las facturas del hospital o el equipo necesario para el bebé.
- Vive según tu nuevo y ajustado presupuesto durante varios meses antes de la llegada del bebé y asegurarte de haber eliminado cualquier contratiempo.
- Aumenta los ahorros para poder cubrir tus días no remunerados o los de tu pareja, en caso de llegar a necesitarlo.
No es posible saberlo todo, pero esfuérzate lo mejor que puedas enumerando lo que sí sabes. Luego, haz que tu presupuesto evolucione de manera continuada en tiempo real y año tras año, en tanto esos gastos van cambiando.
Cuando se tiene un bebé pueden darse nuevos e inesperados gastos no incluidos en tu presupuesto, por ejemplo, una visita a la sala de emergencias. Iniciar y aumentar un fondo de emergencia puede ser útil.
Es normal sentirse abrumado con las recomendaciones de un fondo de emergencia: entre tres y seis meses de tus gastos, y aún más si trabajas por cuenta propia. El total que elijas es lo que funciona para ti, pero puede parecer inalcanzable en este momento.
En cambio, concéntrate en lo que puedes hacer avanzar y en tus hábitos. No hay problema, si no has ahorrado para casos de emergencia; ahora es el momento de comenzar, aun con lo que solo te sea posible, digamos unos $1,000 para contar con un colchón. Luego, aparta todo lo que puedas durante todo el tiempo que puedas para ayudarte a alcanzar la meta. Para aumentar rápidamente esas reservas en efectivo, considera apartar una porción de un aumento, aunque sea por corto tiempo; o algo de tu reembolso fiscal.
Tanto los beneficios tradicionales como los voluntarios son importantes para ayudar con tu planificación ante la llegada de un niño y, ya que tener un niño se considera un evento de vida calificado, podrías hacer cambios en algunos de los beneficios fuera del período típico de inscripción.
Cuando se trata de beneficios tradicionales, tendrás que decidir acerca de las opciones de cobertura médica para tu hijo. También puedes pensar en agregar más beneficios, como una cuenta de gastos flexible para tu coasegurado y el pago de cuidados infantiles o una cuenta de ahorros para la salud para aquellos gastos médicos asociados, de estar disponible. Si a través de tu empleador te ofrecen seguro por incapacidad y seguro de vida, pudieras ver si cuentas con lo suficiente para aumentar tu cobertura. El seguro por incapacidad te proporciona parte de tus ingresos a corto o largo plazo en caso de no poder trabajar; y, el seguro de vida proporciona a tus seres queridos los recursos financieros en caso de tu fallecimiento.
Cuando se trata de beneficios voluntarios, se tienen muchas interesantes y útiles opciones para considerar. El seguro de indemnización por hospitalización, por ejemplo, puede ayudar con los gastos de estadía en el hospital. Tu empleador incluso puede estar ofreciendo oportunidades de aprendizaje a través de un programa de beneficios que pueden ayudar a prepararte para los ajustes que se necesiten para el cuidado del recién nacido. Tu contacto en recursos humanos o beneficios puede ayudarte a conocer en detalle qué beneficios pueden tener más sentido para ti.
Las personas llegan a pensar en un testamento cuando se produce un gran cambio en sus vidas, y un bebé es un evento clave. Un testamento te proporciona una manera de concretar tus planes financieros y una ayuda para proporcionar cuidados a tu menor, en particular cuando se trata de designar a un tutor o custodio. Aquí tienes lo que necesitas para preparar un testamento.
Como parte de la planificación financiera para un bebé, algunos padres optan por apartar dinero en un plan 529, o una cuenta de ahorro para financiar estudios. Aunque resulta imposible predecir lo que un menor puede querer hacer después de completar la preparatoria, los ahorros 529 pueden ofrecer más flexibilidad de la que te imaginas. Por ejemplo, ahorrar con un plan 529 puede servir para cubrir estudios vocacionales o de cuarto nivel, así como universitarios. Si tu hijo/a no necesita todos los fondos en el plan 529, pueden traspasarlos a una cuenta de retiro individual tipo Roth. Algo más a tu favor: un 529 también puede ayudarte a ahorrar en impuestos.
A medida que planificas las finanzas para tu bebé, dedica tiempo para actualizar la designación de los beneficiarios principales y secundarios. Cómo seleccionar los tuyos.
Instintivamente puedes querer interrumpir los aportes a tus ahorros para el retiro, especialmente durante los primeros años con tantos gastos nuevos que un bebé. Sin embargo, cuanto más temprano empieces a invertir, más tiempo tendrán tus ahorros para potencialmente crecer. Aunque que tengas que hacer ajustes a corto plazo, haz lo que puedas para seguir ahorrando y lograr la contribución complementaria que hace el empleador, de estar disponible.
La manera de planificar tus impuestos posiblemente cambie después de tener un bebé, y tu asesor de impuestos puede ayudarte a revisar cualquier implicación o los cambios que puedas querer hacer. Un profesional financiero puede revisar cualquiera de tus metas nuevas en tanto tu familia siga cambiando.
¿No tienes claro qué cobertura por incapacidad es la correcta y necesitas para ayudar a proteger a tu familia? Un profesional financiero puede ayudarte para comenzar con lo que necesitas y su costo potencial con el calculador para la protección de tu ingreso.